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Para quien atiende el mostrador

Cada llamada que no coges es un pedido que hace otro.

Tus clientes piden y reservan desde tu web mientras tú tienes las manos en la masa. En el mostrador cobras con la misma tablet. Todo te sale en una pantalla, con tu nombre y tus precios.

Sin comprar nada. Sin instalar nada. Y el dinero de cada pedido va a tu cuenta, no a la nuestra.

¿Te suena esto?

Una llamada perdida, cuatro mensajes, un papel y un repartidor. Para dos empanadas.

Como hasta ahora

  1. Llamada perdida de María · 13:02

  2. María: Os he llamado. ¿Me guardáis 2 empanadas de atún para las 14:00?

  3. Tú a María: ¡Claro! ¿Pasas a por ellas o te las llevamos?

  4. María: Llevádmelas, porfa. C/ Mayor 12.

  5. María · 2 empanadas de atún · 14:00 · C/ Mayor 12 · reparto

  6. Tú a Pepe: ¿Puedes pasar a las 13:45 a por un reparto?

  7. Pepe, reparto: Vale, allí estoy.

  8. Tú a María: María, ya va para allá.

Con takeit

Un pedido. Completo. Con su hora y dentro de tu horario. Sin llamadas, sin papel, y con un email que te avisa.

Una herramienta. No seis.

El teléfono, la libreta, el datáfono, la agenda de papel, el WhatsApp y la hoja de cálculo. Con takeit, todo vive en el mismo sitio. Lo que entra por un lado lo ves en el otro.

  • Tu web

    Tu carta con fotos y precios. Te piden para recoger, a domicilio o desde la mesa.

    Lo que ve tu cliente
  • Tu mostrador

    Un TPV en la tablet. Cobras en efectivo o con tu datáfono, y al cerrar sabes si la caja cuadra.

    Cómo cobras
  • Tu agenda

    Si das citas, te reservan desde la web a cualquier hora. Tú solo atiendes.

    Cómo reservan
  • Tu panel

    Los pedidos según llegan, tu equipo, tus clientes y tus números. También desde el móvil.

    Un día cualquiera

Tus clientes no se van a bajar una app

Ni falta que hace. Tu web se abre en el navegador del móvil, como cualquier página, y piden ahí mismo.

  • Sin descargar nada

    Se abre en el navegador del móvil. Si quieren, la añaden a la pantalla de inicio.

    • Navegador del móvil
    • Pantalla de inicio
  • Como les venga mejor

    Para recoger, a domicilio o en el local. En la mesa escanean su código QR y piden sin levantarse.

    • Recoger
    • A domicilio
    • En el local
    • Desde la mesa
  • Ahora o para luego

    Lo antes posible o a la hora que elijan. Pagan online o al recoger.

    • Lo antes posible
    • A una hora
    • Pago online
    • Pago al recoger
  • Saben cómo va lo suyo

    En su móvil ven si lo has aceptado, si está en marcha o si ya está listo. Sin llamarte para preguntar.

    • Paso a paso
    • Aviso al móvil, si lo piden

Y en el mostrador, lo mismo

Entra alguien por la puerta. Lo cobras en la tablet, con la carta que ya tienes puesta. Sin pasar nada a otro programa.

  • Cobras como siempre

    En efectivo, con tu datáfono de siempre o mitad y mitad. Te dice el cambio. Y vende aunque tu web esté fuera de horario o en pausa: quien está delante de ti siempre se lleva lo suyo.

  • Si se cae el wifi, sigues cobrando

    Preparas la tablet una vez, con conexión. Si luego se corta internet, la venta se guarda en ella y se envía sola cuando vuelve. Mientras dura el corte, sigues cobrando.

  • La caja, cuadrada

    Una caja o varias. Abres con tu fondo y cierras contando billetes y monedas. El informe X cuando quieras y el Z al cerrar. Si no cuadra, te sugiere dónde mirar.

  • Mesas, comensales y pases

    Varias cuentas abiertas a la vez. En la mesa apuntas qué es de cada comensal y si sale todo junto, por pases o para compartir. Con notas para cocina, descuentos y precio libre para lo que cambia cada día.

  • Un papel para cocina

    Al cobrar puede salir, además del ticket, uno para cocina. Sin precios y diciendo si está pagado. Y una copia para ti.

  • Tu impresora y tu cajón

    Conectas tu impresora de tickets por USB, Bluetooth o cable desde Chrome o Edge, o usas una de red de Star o Epson. Y al cobrar en efectivo, el cajón puede abrirse solo.

Nadie mira la fila. Nosotros sí.

Casi ninguna tienda pequeña piensa en cómo atiende. Y la fila crece. Sale a la calle. El vecino se queja. Una fila que corre deja contento al cliente y hace sitio al siguiente.

Cómo atiendes: una fila para todo. Pides, esperas, pagas y recoges sin moverte del sitio.

Qué le pasa a la fila:El de detrás no se mueve hasta que tú te vas.

  • Todo pasa en el mismo hueco: pedir, esperar, pagar y llevarte la bolsa.
  • Mientras la cocina prepara lo tuyo, tú sigues ahí ocupando el sitio.
  • Y detrás espera quien solo venía a recoger, que no necesitaba nada de eso.
  • Aquí se nota mucho atender antes a quien ya encargó. Para eso hay que saber quién es.

El mostrador, dibujado: una barra y, a este lado, un puesto (Pedir · Pagar · Recoger). Al otro lado, la cocina, a la que el pedido del móvil llega solo. Quien llega sin encargar se pone en Pedir · Pagar · Recoger. Quien encargó se pone en Pedir · Pagar · Recoger. Quien encargó y pagó se pone en Pedir · Pagar · Recoger.

Cómo atiendes: dos filas: en una pides y pagas, en la otra recoges.

Qué le pasa a la fila:El que espera se aparta y la fila sigue andando.

  • Pides y pagas de una vez, sin volver a ponerte a la fila.
  • Quien ya pagó por el móvil va derecho a recoger.
  • Cobra los encargos por el móvil: si te los pagan aquí, vuelven a la fila de todos.
  • Con esta mezcla de clientes, ninguna de las otras dos lo hace mejor.

El mostrador, dibujado: una barra y, a este lado, 2 puestos (Pedir · Pagar; Recoger). Al otro lado, la cocina, a la que el pedido del móvil llega solo. Quien llega sin encargar se pone en Pedir · Pagar. Quien encargó se pone en Pedir · Pagar. Quien encargó y pagó se pone en Recoger.

Cómo atiendes: tres filas: una para pedir, otra para pagar y otra para recoger.

Qué le pasa a la fila:Partes el mostrador en tres y no ganas nada.

  • Quien llega sin encargar hace cola tres veces en vez de dos.
  • A la fila de pedir solo va quien no encargó: se queda medio vacía.
  • Los mismos dependientes, repartidos en tres sitios en vez de dos.
  • Sale peor que las otras dos, pruebes lo que pruebes aquí abajo.

El mostrador, dibujado: una barra y, a este lado, 3 puestos (Pedir; Pagar; Recoger). Al otro lado, la cocina, a la que el pedido del móvil llega solo. Quien llega sin encargar se pone en Pedir. Quien encargó se pone en Pagar. Quien encargó y pagó se pone en Recoger.

Dependientes
2 dependientes
¿A quién atiendes primero?
Cuánta gente hay esperando
  • 1 fila
  • 2 filas
  • 3 filas

A lo ancho, la hora punta de principio a fin. A lo alto, la gente que está esperando. Cuanto más baja va la línea, mejor.

Es un dibujo de ejemplo, no la medida de tu tienda: en los tres entra la misma gente y la despachan los mismos dependientes. Cuántas filas te convienen depende de quién entra por tu puerta; de los que encargan, takeit te dice cuántos son y a qué hora.

Si das citas, deja de cogerlas por teléfono

Peluquería, estética, un taller. Tus clientes eligen el servicio, con quién y a qué hora. Y solo ven las horas que de verdad tienes libres.

  • Reservan desde tu web

    A cualquier hora, también de madrugada. Eligen servicio y persona, o les da igual quién. Dos personas no pueden coger el mismo hueco.

  • Confirmas tú, o se confirman solas

    Como prefieras. Y las que te piden por teléfono o en el mostrador las apuntas tú, en el mismo calendario.

  • Les recordamos la cita

    Un correo antes, cuando tú digas: una hora, un día, una semana. Y un aviso al móvil a quien lo pida.

  • Moverla no es un lío

    La cambias de hora o de persona y tu cliente recibe un correo con la nueva.

  • La cita acaba en venta

    Al cobrarla entra en tu caja y en tus números, como cualquier venta. Y si te la pagan antes, también.

  • Vacaciones y bajas

    Apuntas cuándo falta alguien de tu equipo y esos días no salen sus horas. Las citas que ya tenía se quedan, para que las muevas tú.

Tu oficio sigue igual. Lo que sobra, se va.

Un día cualquiera en tu tienda, paso a paso: cómo te piden, cómo lo preparas, cómo lo entregas y cómo cobras.

Hoy: El teléfono suena mientras atiendes y el pedido acaba en un papel. Si acaba.

Con takeit:Te piden desde tu web, solo cuando tú abres, y cada pedido llega completo.

  • Tu carta en tu web: eligen tamaño, extras y relleno, y no hay nada que preguntar.
  • Tú pones el horario. Fuera de él no entra ningún pedido, aunque lo intenten.
  • Encargos para otro día, con la antelación que tú decidas.
  • ¿Día complicado? Dejas de aceptar pedidos y vuelves a abrir cuando quieras.

Hoy: Descifras tu propia letra e intentas acordarte de quién pidió qué y para cuándo.

Con takeit:Los pedidos aparecen solos en tu pantalla y los mueves según avanzan.

  • Llegan sin recargar nada y, si quieres, con un email por cada uno.
  • En columnas: nuevos, aceptados, en preparación y listos. De un vistazo sabes qué toca.
  • Cada pedido con su reloj: lo que falta para su hora o lo que lleva esperando.
  • Tu cliente ve cómo va el suyo, sin llamarte para preguntar.

Hoy: Buscas quién lo lleve, cobras en mano y apuntas quién te debe qué.

Con takeit:Tú eliges cómo entregas y, en cada forma, cómo cobras.

  • Para recoger, a domicilio o en el local: activas solo lo que ofreces.
  • Repartes tú, por códigos postales y con tu precio en cada zona. Con tu gente o, si en tu zona los hay, con repartidores que trabajan con takeit.
  • En cada una, pago online con tarjeta o en persona al entregarlo.
  • Devoluciones desde el histórico de ventas y la factura de cada pedido en PDF.

Hoy: La carta en la pizarra, las cuentas en la libreta y todo depende de ti.

Con takeit:Carta, horario, equipo y ventas, desde el móvil que ya tienes.

  • Tu carta con fotos y secciones. Lo que se acaba, lo ocultas sin borrarlo.
  • Tu equipo entra con su propio acceso. Y tú eliges, casilla a casilla, qué puede ver y qué puede tocar cada uno.
  • Gráficas de lo que facturas, lo más vendido y a qué hora te piden.
  • Tus clientes, lo que ha gastado cada uno y qué opinan después de pedir.

Tu tienda. Tus clientes. Tu dinero.

Aquí no hay escaparate con tu competencia al lado ni nadie quedándose con lo tuyo. En tu web solo vendes tú.

  • Tu nombre, no el nuestro

    En tu web, en tus correos, en tus tickets y en la app que tus clientes se ponen en el móvil sale tu nombre y tu logo. takeit solo aparece donde la ley pide decir quién da el servicio.

    Con tu propio dominio (tunegocio.es)

  • Se viste para cada fiesta

    En Halloween, en Navidad, en San Valentín o en Black Friday, tu web cambia de color sola. Lo ponemos nosotros. Tu nombre, tu logo y tus fotos se quedan como están.

  • El dinero, a tu cuenta. Directo.

    Lo que te pagan con tarjeta va a tu cuenta de Stripe. No pasa por nosotros y no nos quedamos un tanto por ciento de cada pedido.

  • Que vuelvan

    Cada euro que gastan es un punto, y tú decides lo que cuesta cada premio. Puntos por traer a un amigo. Y promociones cuando te apetezca.

  • ¿Tienes más de un local?

    Los llevas todos con la misma cuenta. Cada uno con su carta, su horario, su caja y su equipo. Pasas de uno a otro con un toque.

  • Con el móvil que ya tienes

    Nada que comprar, nada que instalar. Móvil, tablet u ordenador: el que tengas a mano.

De la solicitud a tu primer pedido

Cuatro pasos. No hace falta saber de webs ni contratar a nadie.

  1. Paso 1: Pides tu invitación

    Unas preguntas sobre tu negocio. Si encaja, te invitamos.

  2. Paso 2: Lo montamos contigo

    Tu carta con fotos, tu horario y cómo cobras. El panel te va diciendo qué falta y cada pantalla trae su ayuda. Y si te atascas, no te dejamos solo.

  3. Paso 3: La ves antes que nadie

    Antes de publicarla, la miras tú. Y mandas un enlace a quien quieras para que la pruebe. Cuando te guste, la publicas.

  4. Paso 4: Y empiezan a entrar pedidos

    Te salen solos en la pantalla. Los aceptas, los preparas y los marcas listos. Tu cliente ve cómo va el suyo.

Lo que te estarás preguntando

Dicho claro, sin letra pequeña.

¿Cuánto cuesta?

Estamos en acceso anticipado y empezamos con pocos negocios. El precio lo hablamos contigo cuando te invitamos. Lo que no hay es comisión por pedido: el dinero de tus ventas va a tu cuenta.

¿Tengo que comprar algo?

No. Te vale el móvil, la tablet o el ordenador que ya tienes. La tarjeta la cobras con tu datáfono de siempre. Y si quieres imprimir tickets, conectas tu impresora.

¿Mis clientes tienen que bajarse una app?

No. Tu web se abre en el navegador del móvil. Si quieren, la añaden a su pantalla de inicio, con tu nombre y tu logo.

¿Y si se va internet?

El TPV sigue cobrando en la tablet que hayas preparado para trabajar sin red. Las ventas se guardan en ella y se envían solas cuando vuelve la conexión. Para pedir en tu web, tus clientes sí necesitan internet, claro.

¿Quién cobra el dinero?

Tú. Lo que pagan con tarjeta en tu web va a tu propia cuenta de Stripe, y lo que cobras en el mostrador, a tu caja. takeit no toca ese dinero.

¿Puedo usar mi propio dominio?

Sí. Lo conectas desde los ajustes, nosotros lo comprobamos y tu web pasa a estar ahí. Si no tienes, empiezas con una dirección con tu nombre delante.

No reparto. ¿Me sirve?

Sí. Activas solo lo que haces: para recoger, en el local o en la mesa. Y si algún día repartes, lo haces con tu gente o, si en tu zona los hay, con repartidores que trabajan con takeit.

Solo por invitación

No es para todo el mundo

Empezamos con pocos negocios, a propósito: para ayudarte de verdad a dejarlo listo. Rellenas una solicitud corta y, si encaja, te invitamos.

Son unos pocos toques: qué negocio tienes, dónde está y cómo te piden hoy.

¿Tienes una empresa de reparto? Mira cómo funciona

  • Recoger, a domicilio o en el local
  • Pedidos desde la mesa con QR
  • Pago online o al recoger
  • Pedidos para otro día
  • TPV en la tablet
  • Caja sin internet
  • Informes X y Z
  • Impresora y cajón
  • Citas desde tu web
  • Recordatorios de cita
  • Puntos y promociones
  • Permisos por persona
  • Facturas de tus pedidos
  • Opiniones de tus clientes
  • Tu propio dominio